Muchas llegan a mis clases diciendo algo muy parecido:
“Siempre hice abdominales… pero igual siento la panza dura, la espalda como que me pesa o el piso pélvico muy débil, me río y se me escapa pis o al llegar a casa tengo que sí o sí ir corriendo al baño porque no llego”.
Y no es falta de constancia. Muchas ya tienen el hábito de ir a hacer gimnasia.
Sucede que no todos los abdominales generan el mismo efecto en el cuerpo, especialmente en el abdomen profundo y el piso pélvico.
Hoy quiero contarte, de forma simple, la diferencia entre un abdominal clásico en bolita y los abdominales hipopresivos, con un ejemplo cotidiano.
Te acostás boca arriba, flexionás el tronco y llevás el pecho hacia las rodillas. Ahí:
El abdomen empuja hacia adelante. Te duelen las cervicales. En general apretamos los dientes.
Aumenta la presión dentro del abdomen.
Esa presión baja… y empuja hacia el piso pélvico...
Si tenés debilidad de piso pélvico, diástasis, escapes de pis, sensación de peso o acabás de parir, este tipo de abdominal puede reforzar síntomas en lugar de ayudar.
No es que esté “mal”, pero no es para todos los cuerpos ni para todos los momentos.
En los hipopresivos el movimiento es distinto.
No empujás, contenés.
No cerrás el cuerpo, lo organizás desde adentro:
Disminuye la presión abdominal.
El abdomen profundo se activa de forma refleja.
El piso pélvico se eleva y se acompaña, no se sobrecarga.
La postura mejora sin rigidez.
Imaginemos que tu abdomen es como un globo dentro de una caja. En el abdominal bolita, apretás la caja desde arriba, y el globo busca salir hacia algún lado. Justo en el suelo pélvico, presionandolo, sin sentido. En los Hipopresivos, creás espacio dentro de la caja y el "globo" se acomoda solo, sin presión.
Tu cuerpo agradece ese espacio.
No se trata de elegir uno y demonizar el otro.
Se trata de entender qué necesita tu cuerpo hoy.
Si buscás:
Cuidar tu piso pélvico
Reducir tensión abdominal
Mejorar postura y respiración
Sentirte más liviana, no más rígida
Los hipopresivos son una herramienta amorosa y profunda para acompañarte.
Moverte no debería doler ni generar miedo.
Debería devolverte confianza en tu cuerpo 💛
Si querés aprender a hacerlos de forma guiada y consciente, te espero en mis clases.
Contame, ¿sos de practicar hipopresivos? ¿Qué cambios sentiste? Me encanta leerte